Algunos pioneros no conquistan tierras.
Vienen a cuidarlas, a transformarlas en hogar, y a ofrecer hospitalidad con nombre propio: AUEN Posada Andina.
Alejandra, la pionera que convirtió el viento en destino.
El desafío es correr hacia el abismo con un arnés al hombro. Allí donde termina el suelo comienza una historia de viento, visión y coraje.
